Etiqueta: Negocios

  • Comprendiendo el Estado de Flujo de Caja o Efectivo.

    Comprendiendo el Estado de Flujo de Caja o Efectivo.

    Comprendiendo el Estado de Flujo de Caja o Efectivo.
    Imagen de StellrWeb

    El estado de flujo de caja o de efectivo, es un estado financiero que resume la cantidad de efectivo y equivalentes de efectivo que entran y salen de una empresa.

    Este estado (CFS por sus siglas en inglés) mide cuán bien administra una empresa su posición de caja o efectivo, es decir, cuán bien genera efectivo para pagar sus obligaciones de deuda y financiar sus gastos operativos. El estado de flujo de caja complementa el balance y la cuenta de resultados y es una parte obligatoria de los informes financieros de una empresa desde 1987.

    En este artículo, te mostraremos cómo está estructurado el CFS, y cómo puedes usarlo para analizar una compañía.

    ¿Cómo utilizar un estado de flujo de caja?

    El CFS permite a los inversores entender cómo funcionan las operaciones de una empresa, de dónde viene su dinero y cómo se gasta el dinero. El CFS es importante ya que ayuda a los inversores a determinar si una empresa está en una base financiera sólida.

    Los acreedores, por otra parte, pueden utilizar el CFS para determinar cuánto dinero en efectivo está disponible (lo que se denomina liquidez) para que la empresa financie sus gastos de funcionamiento y pague sus deudas.

    La estructura del Estado de Flujo de Caja.

    Sus principales componentes son:

    1. Efectivo de las actividades operativas.
    2. Efectivo de las actividades de inversión.
    3. Efectivo de las actividades de financiamiento.
    4. La divulgación de las actividades no monetarias se incluye a veces cuando se prepara con arreglo a los principios de contabilidad generalmente aceptados (GAAP por sus siglas en inglés).

    Es importante señalar que el CFS se distingue de la cuenta de resultados y el balance porque no incluye el importe del efectivo futuro entrante y saliente que se ha registrado a crédito. Por lo tanto, el efectivo no es lo mismo que los ingresos netos, que en la cuenta de resultados y el balance incluye las ventas en efectivo y las ventas realizadas a crédito.

    Efectivo de las Actividades Operativas.

    Estas actividades incluyen cualquier fuente y uso de dinero en efectivo de actividades comerciales. En otras palabras, refleja cuánto dinero en efectivo se genera a partir de los productos o servicios de una empresa.

    Por lo general, los cambios realizados en el efectivo, las cuentas por cobrar, la depreciación, el inventario y las cuentas por pagar se reflejan en el efectivo de las operaciones.

    Estas actividades operativas podrían incluir:

    • Recibos de ventas de bienes y servicios,
    • Pago de intereses,
    • Pagos de impuestos sobre la renta,
    • Pagos a proveedores de bienes y servicios utilizados en la producción,
    • Sueldos y pagos de salarios a los empleados,
    • Los pagos de la renta,
    • Cualquier otro tipo de gastos operativos.

    En el caso de una cartera comercial o de una empresa de inversiones, también se incluyen los recibos de la venta de préstamos, deuda o instrumentos de capital. Cuando se prepara un estado de flujos de efectivo por el método indirecto, se incluyen también la depreciación, la amortización, el impuesto diferido, las ganancias o pérdidas asociadas a un activo no corriente y los dividendos o ingresos recibidos de determinadas actividades de inversión. Sin embargo, las compras o ventas de activos a largo plazo no se incluyen en las actividades de explotación.

    ¿Cómo se calcula el Flujo de Caja o Efectivo?

    El flujo de caja se calcula haciendo ciertos ajustes a los ingresos netos mediante la adición o sustracción de las diferencias en los ingresos, gastos y operaciones de crédito (que aparecen en el balance y en la cuenta de resultados) resultantes de las transacciones que se producen de un período a otro. Estos ajustes se realizan porque las partidas no monetarias se calculan en el resultado neto (cuenta de resultados) y en el total de activos y pasivos (balance). Por lo tanto, como no todas las transacciones implican partidas de efectivo reales, muchas partidas tienen que ser reevaluadas al calcular el flujo de efectivo de las operaciones.

    En consecuencia, hay dos métodos de cálculo de la corriente de efectivo: el método directo y el método indirecto.

    Método de flujo de caja directo.

    El método directo suma todos los diversos tipos de pagos y cobros en efectivo, incluido el efectivo pagado a los proveedores, los cobros en efectivo de los clientes y el efectivo pagado en los salarios. Estas cifras se calculan utilizando los saldos iniciales y finales de diversas cuentas comerciales y examinando la disminución o el aumento neto de las cuentas.

    Método de flujo de caja indirecto.

    Con el método indirecto, el flujo de caja de las actividades de operación se calcula restando primero los ingresos netos de la cuenta de resultados de una empresa. Dado que la cuenta de resultados de una empresa se prepara sobre la base del principio de devengo, los ingresos sólo se reconocen cuando se ganan y no cuando se reciben. El ingreso neto no es una representación exacta del flujo de efectivo neto de las actividades de explotación, por lo que se hace necesario ajustar los ingresos antes de intereses e impuestos (EBIT en inglés) para las partidas que afectan al ingreso neto, aunque todavía no se haya recibido o pagado efectivo en relación con ellas. El método indirecto también hace ajustes para sumar las actividades no operacionales que no afectan al flujo de caja operativo de una empresa.

    Por ejemplo, la depreciación no es realmente un gasto de efectivo; es una cantidad que se deduce del valor total de un activo que se ha contabilizado anteriormente. Por eso se vuelve a sumar a las ventas netas para calcular el flujo de caja.

    El único momento en que se contabilizan los ingresos de un activo en los cálculos del CFS es cuando se vende el activo.

    Cuentas por cobrar y flujo de caja.

    Los cambios en las cuentas por cobrar (AR por sus siglas en inglés) en el balance de un período contable a otro también deben reflejarse en el flujo de caja. Si las cuentas por cobrar disminuyen, esto implica que ha entrado más efectivo en la empresa de los clientes que pagan sus cuentas de crédito – la cantidad en la que la AR ha disminuido se añade entonces a las ventas netas. Si las cuentas por cobrar aumentan de un período contable al siguiente, el importe del aumento debe deducirse de las ventas netas porque, aunque las cantidades representadas en la RA son ingresos, no son efectivo.

    Valor de inventario y flujo de caja.

    El aumento de las existencias, por otra parte, indica que una empresa ha gastado más dinero para comprar más materias primas. Si el inventario se pagó con dinero en efectivo, el aumento del valor del inventario se deduce de las ventas netas. Una disminución del inventario se añadiría a las ventas netas. Si el inventario se compró a crédito, se produciría un aumento de las cuentas por pagar en el balance, y el importe del aumento de un año a otro se añadiría a las ventas netas.

    La misma lógica se aplica a los impuestos por pagar, los salarios por pagar y los seguros prepagados. Si algo se ha pagado, entonces la diferencia en el valor adeudado de un año a otro debe restarse de los ingresos netos. Si hay una cantidad que todavía se debe, entonces cualquier diferencia tendrá que ser añadida a los ingresos netos.

    Efectivo de las actividades de inversión.

    Las actividades de inversión incluyen cualquier fuente y uso de efectivo de las inversiones de una empresa. Se incluyen en esta categoría la compra o venta de un activo, los préstamos hechos a vendedores o recibidos de clientes, o cualquier pago relacionado con una fusión o adquisición. En resumen, los cambios de equipo, activos o inversiones se relacionan con el efectivo proveniente de las inversiones.

    Por lo general, los cambios de efectivo procedentes de inversiones son una partida de «salida de efectivo», ya que el efectivo se utiliza para comprar nuevo equipo, edificios o activos a corto plazo, como valores negociables. Sin embargo, cuando una empresa se desprende de un activo, la transacción se considera «entrada de efectivo» para calcular el efectivo procedente de las inversiones.

    Efectivo de las actividades de financiación.

    El efectivo de las actividades de financiación incluye las fuentes de efectivo de los inversores o los bancos, así como los usos del efectivo pagado a los accionistas. El pago de dividendos, los pagos por recompra de acciones y el reembolso del capital de la deuda (préstamos) se incluyen en esta categoría.

    Los cambios en el efectivo procedente de la financiación son «cash in» cuando se recauda capital, y son «cash out» cuando se pagan dividendos. Así pues, si una empresa emite un bono al público, la empresa recibe financiación en efectivo; sin embargo, cuando se pagan intereses a los titulares de los bonos, la empresa está reduciendo su efectivo.

    Estado de flujo de caja negativo.

    Por supuesto, no todos los estados de flujo de caja se ven tan saludables o muestran un flujo de caja positivo, pero un flujo de caja negativo no debe levantar automáticamente una bandera roja sin un análisis más profundo. A veces, el flujo de caja negativo es el resultado de la decisión de una empresa de ampliar su negocio en un momento determinado, lo que sería bueno para el futuro. Por ello, el análisis de los cambios en el flujo de caja de un período a otro da al inversor una mejor idea de cómo está funcionando la empresa, y si una empresa puede estar al borde de la quiebra o del éxito.

    Balance y estado de ingresos.

    Como ya hemos discutido, el estado de flujo de caja se deriva de la cuenta de resultados y el balance. Los beneficios netos de la cuenta de resultados son la cifra de la que se deduce la información del CFS. En cuanto al balance, el flujo de caja neto en el CFS de un año a otro debe ser igual al aumento o disminución de efectivo entre los dos balances consecutivos que se aplican al período que cubre el estado de flujo de caja. Por ejemplo, si se calcula el flujo de efectivo para el año 2019, se deben utilizar los balances de los años 2018 y 2019.

    El resultado final.

    El estado de flujo de caja es una valiosa medida de la fuerza, la rentabilidad y las perspectivas de futuro a largo plazo de una empresa. El CFS puede ayudar a determinar si una empresa tiene suficiente liquidez o efectivo para pagar sus gastos. Una empresa puede utilizar un estado de flujo de caja para predecir el flujo de caja futuro, lo que ayuda en cuestiones de presupuesto.

    Para los inversores, el estado de flujo de caja refleja la salud financiera de una empresa, ya que normalmente cuanto más efectivo esté disponible para las operaciones comerciales, mejor. Sin embargo, esta no es una regla rígida y rápida. A veces, un flujo de caja negativo es el resultado de la estrategia de crecimiento de una empresa en forma de expansión de sus operaciones.

    Estudiando el estado de flujo de caja, un inversor puede obtener una imagen clara de cuánto efectivo genera una empresa y obtener una sólida comprensión del bienestar financiero de una empresa.

  • Definición de índice de solvencia.

    Definición de índice de solvencia.

    Índice de solvencia
    Imagen de Christian Dubovan

    ¿Qué es un índice de solvencia?

    El índice de solvencia es una medida clave que se utiliza para medir la capacidad de una empresa de cumplir sus obligaciones de deuda y que suelen utilizar los posibles prestamistas comerciales. El índice o ratio de solvencia indica si el flujo de caja de una empresa es suficiente para cumplir con sus obligaciones a corto y largo plazo. Cuanto más bajo sea el índice de solvencia de una empresa, mayor será la probabilidad de que ésta incumpla sus obligaciones de deuda.

    La fórmula para calcular la relación de solvencia es:

    Indíce de Solvencia = (Monto neto – impuestos sobre la renta + Gastos no monetarios) / (Responsabilidades a corto plazo + Responsabilidades a largo plazo)

    ¿Cómo calcular el índice de solvencia?

    La ratio de solvencia se calcula dividiendo los ingresos netos de explotación de una empresa, después de impuestos, por el total de sus obligaciones de deuda. El ingreso neto después de impuestos se obtiene sumando los gastos no monetarios, como la depreciación y la amortización, al ingreso neto. Estas cifras provienen de la cuenta de resultados de la empresa. Las obligaciones a corto y largo plazo se encuentran en el balance de la empresa.

    ¿Qué indica el índice de solvencia?

    El índice de solvencia es una de las muchas métricas utilizadas para determinar si una empresa puede seguir siendo solvente. Otros coeficientes de solvencia incluyen la relación entre la deuda y el capital social, la relación entre la deuda total y el total de activos y los coeficientes de cobertura de intereses.

    La ratio de solvencia es una medida integral de la solvencia, ya que mide el flujo de caja real de una empresa -en lugar de los ingresos netos- sumando la depreciación y otros gastos no monetarios para evaluar la capacidad de la empresa para mantenerse a flote. Mide esta capacidad de flujo de caja en relación con todos los pasivos, y no sólo con la deuda a corto plazo. De esta manera, se evalúa la salud de una empresa a largo plazo, evaluando su capacidad de reembolso de su deuda a largo plazo y los intereses de esa deuda.

    Como regla general, se considera que un índice de solvencia superior al 20% es sólido desde el punto de vista financiero; sin embargo, los índices de solvencia varían de una industria a otra. Por lo tanto, el coeficiente de solvencia de una empresa debe compararse con el de sus competidores del mismo sector, en lugar de considerarse de manera aislada.

    La terminología del ratio de solvencia también se utiliza con respecto a las compañías de seguros, comparando el tamaño de su capital en relación con las primas emitidas, y mide el riesgo que un asegurador enfrenta por las reclamaciones que no puede cubrir.

    Ejemplo de la relación de solvencia en uso.

    Las empresas de industrias con gran endeudamiento, como las de servicios públicos y oleoductos, pueden tener índices de solvencia más bajos que los de sectores como el tecnológico. Para hacer una comparación más gráfica, se debe comparar el grado de solvencia de todas las empresas de servicios públicos, por ejemplo, para obtener una imagen real de la solvencia relativa.

    Echa un vistazo a los coeficientes de solvencia de Target Corporation y de las tiendas Wal-Mart para el año fiscal que terminó el 28 de enero de 2017.

    (cifras en mdd)

                                                                                                         Target                         Wal-Mart
    Ingreso neto                                                                               $2,737                          $14,293
    Depreciación                                                                              $2,298                         $10,080
    Ingreso netos + Depreciación (A)                                           $5,035                         $24,373
    Deuda a corto plazo                                                                 $12,708                       $66,928
    Deuda a largo plazo                                                                 $11,031                        $36,015
    Deuda a corto plazo + Deuda a largo plazo (B)                   $23,739                       $102,943
    Índice de solvencia = (A)/(B)                                                     21.21%                         23.68%

    Tanto Wal-Mart como Target tienen sólidos indicadores de solvencia por encima del 20%. Esto significa que son capaces de cerrar sus obligaciones de deuda a largo plazo cuando vencen utilizando los ingresos de explotación. Los prestamistas que revisan los estados financieros de una compañía usualmente usan el índice de solvencia como un determinante para la solvencia.

    Medir el flujo de caja en lugar de los ingresos netos es un mejor determinante de la solvencia, especialmente para las empresas que incurren en grandes cantidades de depreciación de sus activos pero tienen bajos niveles de rentabilidad real.

    Limitaciones del uso de la tasa de solvencia.

    Una empresa puede tener un bajo monto de deuda, pero si sus prácticas de gestión de efectivo son deficientes y las cuentas por pagar aumentan en consecuencia, su posición de solvencia puede no ser tan sólida como lo indicarían las medidas que sólo incluyen la deuda.

  • Capital de trabajo

    Capital de trabajo

    ¿Qué es el capital de trabajo?
    Imagen de Scott Graham

    ¿Qué es el capital de trabajo?

    El capital de trabajo, también conocido como capital de trabajo neto (NWC por sus siglas en inglés), es la diferencia entre los activos corrientes de una empresa, como efectivo, cuentas por cobrar (facturas impagas de los clientes) e inventarios de materias primas y productos terminados, y sus pasivos corrientes, como cuentas por pagar. El capital de trabajo operativo neto es una medida de la liquidez de una empresa y se refiere a la diferencia entre los activos corrientes operativos y los pasivos corrientes operativos. En muchos casos, estos cálculos son los mismos y se derivan del efectivo de la empresa más las cuentas por cobrar más los inventarios, menos las cuentas por pagar y menos los gastos acumulados.

    El capital de trabajo se usa para medir la liquidez, la eficiencia operativa y la salud financiera de una empresa a corto plazo. Si una empresa tiene un capital de trabajo sustancialmente positivo, entonces debería tener el potencial para invertir y crecer. Si los activos corrientes de una empresa no superan sus pasivos corrientes, entonces puede tener problemas para crecer o pagar a los acreedores, o incluso llegar a quebrar.

    La fórmula del capital de trabajo.

    Para calcular el capital de trabajo, compare los activos corrientes de una empresa con sus pasivos corrientes. Los activos corrientes que figuran en el balance de una empresa incluyen efectivo, cuentas por cobrar, inventario y otros activos que se espera liquidar o convertir en efectivo en menos de un año. Los pasivos corrientes incluyen cuentas por pagar, salarios, impuestos por pagar y la porción corriente de la deuda a largo plazo. Los activos corrientes están disponibles en 12 meses. Los pasivos corrientes vencen dentro de los 12 meses.

    El capital de trabajo que se mantiene dentro del estándar, o es superior al promedio de la industria para una empresa de su tamaño, generalmente se considera aceptable. Un capital de trabajo bajo puede indicar un riesgo de operatividad o incumplimiento.

    Los cambios en el capital de trabajo afectan el flujo de caja de una empresa.

    La mayoría de los proyectos nuevos importantes, como la expansión de la producción o aventurarse a nuevos mercados, requieren una inversión en capital de trabajo. Eso reduce el flujo de caja. Pero el efectivo también caerá si el dinero se recolecta con demasiada lentitud o si los volúmenes de ventas están disminuyendo, lo que conducirá a una caída en las cuentas por cobrar. Las empresas que utilizan el capital de trabajo de manera ineficiente pueden impulsar el flujo de caja presionando a proveedores y clientes.

  • Relación Precio/Beneficio

    ¿Qué es la Relación Precio / Beneficio (P/B)?

    La relación precio/ beneficio, P/B; o Price to Earnings Ratio, P/E; es la relación para valorar una empresa que mide el precio actual de sus acciones en relación con sus ganancias por acción (EPS por sus siglas en inglés). La relación P/B también se conoce a veces como el múltiplo de precio o el múltiplo de ganancias.

    Las relaciones P/B son usadas por analistas e inversores para determinar el valor relativo de las acciones de una empresa en una comparación equitativa. También se puede usar para comparar una empresa con su propio registro histórico o para comparar mercados agregados entre sí.

    Fórmula y Cálculo de la Relación P/B.

    Los analistas e inversores revisan la relación P/B de una empresa cuando determinan si el precio de la acción representa con precisión las ganancias proyectadas por acción. La fórmula y el cálculo utilizados para este proceso es el siguiente;

    Relación P/B = Valor de mercado por acción / Beneficio por acción

    Para determinar el valor P/B, uno simplemente debe dividir el precio actual de las acciones por las ganancias por acción (EPS). El precio actual de las acciones (P) se puede obtener conectando el símbolo de cotización de una acción en cualquier sitio web de finanzas, y aunque este valor concreto refleja lo que los inversores deben pagar actualmente por una acción, la EPS es una cifra ligeramente más complicado de calcular.

    El EPS se calcula de dos maneras. El primero es una métrica que figura en la sección de fundamentos de la mayoría de los sitios web de finanzas; con la notación P/B “TTM” (Trailing Twelve Months por sus siglas en inglés). Este número señala el desempeño de la compañía en los últimos 12 meses. El segundo tipo de EPS se encuentra en la publicación de ganancias de una empresa, que a menudo proporciona orientación sobre el EPS. Esta es la mejor proyección de lo que espera ganar la compañía en el futuro.

    Estimación Precio / Beneficio.

    Estos dos tipos de métricas de EPS tienen en cuenta los tipos más comunes de relaciones P/B: el P/B estimado (P/E Forward) y el P/B final (P/E Trailing).

    El P/B estimado utiliza una guía de ganancias futuras en lugar de cifras finales. Este indicador es útil para comparar las ganancias actuales con las ganancias futuras y ayuda a proporcionar una imagen más clara de cómo se verán las ganancias.

    Por otro lado, el P/B final se basa en el rendimiento anterior al dividir el precio actual de la acción por las ganancias totales de EPS en los últimos 12 meses. Esta es la métrica de P/B más usada porque es la más objetiva, suponiendo que la compañía reportó ganancias con precisión.

    Lo que hay que tomar en consideración es que el P/B final no indica un comportamiento a futuro, por lo tanto, los inversionistas deberían comprometer dinero basado en el poder de ganancias futuro, no en el pasado.

    Valoración de Precio / Beneficio.

    Además de mostrar si el precio de las acciones de una empresa está sobrevaluado, el P/B puede revelar cómo la valoración de una acción se compara con su grupo de la industria. En esencia, la relación P/B indica la cantidad en dólares que un inversionista puede esperar invertir en una compañía, para recibir un dólar de las ganancias de esa compañía. Esta es la razón por la cual el P/E es conocido como el múltiplo de precio, porque muestra cuánto están dispuestos a pagar los inversores por dólar de ganancias.

    Expectativa del inversores.

    En general, un P/B alto sugiere que los inversores esperan un mayor crecimiento de las ganancias en el futuro en comparación con las empresas con un P/B más bajo. Un P/B bajo puede indicar que una empresa puede estar infravalorada o que la empresa está excepcionalmente bien en relación con sus tendencias pasadas. Cuando una empresa no tiene ganancias o está registrando pérdidas, se expresa como “N/A”.

    P/B vs. rendimiento de ganancias.

    El inverso de la relación P/B es el rendimiento de las ganancias. El rendimiento de las ganancias se define como el EPS dividido entre el precio de las acciones, y es expresando como un porcentaje.

    El rendimiento de las ganancias como una métrica de valoración de la inversión no se usa tanto como su relación P/B recíproca en la valoración de acciones. Los rendimientos de ganancias pueden ser útiles cuando se trata de la tasa de retorno de la inversión. También es útil para producir una métrica cuando una empresa tiene ganancias cero o negativas.

    Relación P/B vs Relación PEG.

    Una relación P/B incluso una calculada usando una estimación de ganancias a futuro, no siempre le dice si el P/B es apropiado o no para la tasa de crecimiento prevista de la compañía. Entonces, para abordar esta limitación, los inversores recurren a otra relación conocida como la relación Precio/Beneficio/Crecimiento (PEG por sus siglas en inglés).

    La relación PEG permite a los inversores calcular si el precio de una acción está sobrevaluado o infravalorado analizando tanto las ganancias actuales como la tasa de crecimiento esperada para la compañía en el futuro. La relación PEG se calcula como la relación precio-beneficio final de una empresa dividida entre la tasa de crecimiento de sus ganancias durante un período de tiempo específico. El índice PEG se utiliza para determinar el valor de una acción en función de las ganancias finales, al mismo tiempo que tiene en cuenta el crecimiento futuro de los beneficios de la compañía, y se considera que proporciona una imagen más completa que el índice P/B.

    P/B absoluto vs P/B relativo.

    Los analistas también hacen distinción entre el P/B absoluto y el P/B relativo:

    • P/B absoluto:  El numerador de esta relación suele ser el precio actual de las acciones, y el denominador puede ser el EPS (TTM), el EPS estimado o una mezcla entre los dos EPS.
    • P/B relativo: El P/B relativo compara el P/B absoluto actual con un punto de referencia o un rango de P/B anteriores durante un período de tiempo relevante, como los últimos 10 años. EL P/B relativo muestra que porción o porcentaje del P/B pasado alcanzó el P/B actual.

    Limitaciones del uso de la relación P/B.

    Al igual que cualquier otro elemento fundamental diseñado para informar a los inversores sobre si vale la pena comprar una acción, la relación P/B viene con algunas limitantes. Compañías que no son rentables y, en consecuencia , no tienen ganancias, o ganancias negativas por acción, plantean un desafío a la hora de calcular su P/B.

    Otra limitante surge cuando se comparan las relaciones P/B de diferentes compañías. Las valoraciones y las tasas de crecimiento de las empresas a menudo pueden variar enormemente entre sectores debido a las diferentes formas en que las empresas ganan dinero. Como tal, uno solo debe usar P/B como una herramienta comparativa cuando se consideran empresas del mismo sector.

    Otras consideraciones para la relación P/B.

    El índice P/B de una compañía individual es mucho más significativo cuando se toma junto con los índices P/B de otras compañías dentro del mismo sector. La alta relación P/B de una compañía individual, por ejemplo, sería un menor motivo de preocupación cuando todo el sector tiene altas relaciones P/B.

    Para reducir el riesgo de información inexacta, la relación P/B no es más que una medida más a analizar. Si la empresa manipulara intencionalmente los números para verse mejor y así engañar a los inversores, tendrían que trabajar arduamente para asegurarse de que todas las métricas se manipularan de manera coherente, lo cual es difícil de hacer. Es por eso que la relación P/B continúa siendo uno de los puntos de datos de referencia central para analizar un empresa.

  • ¿Cuál es la diferencia entre Negocio y Empresa?

    ¿Cuál es la diferencia entre Negocio y Empresa?

    Diferencia entre Empresa y Negocio
    Imagen de Austin Distel

    Puede que algunas personas piensen que un negocio es lo mismo que una empresa. Si bien, ambos conceptos son muy similares, pues ambos hacen referencia a un sistema u organismo cuya finalidad es la de obtener un beneficio económico a cambio de un bien o servicio, lo cierto es que son muy distintos. Negocio y empresa se diferencian básicamente en aspectos como el tamaño, el alcance y sus proyecciones.

    Tabla de comparación

    Negocio
    Empresa
    Definición Se trata de un método de ganar dinero a cambio de un bien o un servicio determinado. Asimismo, se puede describir como una transacción entre dos (o más) partes en las que se venden y compran bienes o servicios por un precio, el cual puede ser negociable o no. Muchos negocios pueden ser formalizados mediante un contrato, casi siempre de compraventa. Por otro lado, empresa se define como la institución que se dedica a cualquier tipo de actividad económica o comercial. Mediante estas actividades se satisface una necesidad determinada del mercado. Esto asegura que la estructura productivo-comercial continúe, lo cual a su vez ayuda al crecimiento económico de un país.
    Rol del dueño Un negocio y la productividad de este, dependen absolutamente del dueño del mismo. Sin embargo, llegará un punto en el que el negocio se topará con grandes obstáculos o simplemente se llegará al tope máximo. Esto quiere decir que los negocios están, hasta cierto punto, limitados y dependen siempre de la supervisión de alguien. En cambio, en una empresa, llega un punto en el que esta se dirige a sí misma, o trabaja automáticamente. Esto quiere decir que no es necesario que el dueño esté completamente al pendiente de esta.

    En este aspecto, la empresa permite (y necesita) que se deleguen las tareas y siempre exista más de una persona que pueda supervisarla. Una empresa puede crecer siempre un poco más, aunque influyen factores como la economía interior y exterior y otros.

    Grado de formalidad Un negocio puede no ser tan formal. Esto quiere decir que puede ser pequeño y local, sin un plan de negocios ni planes de expansión. En un momento determinado, este puede crecer hasta que en algún momento se convierta en una empresa. Por otro lado, al crecer la actividad comercial y si se desear formalizar será necesario además de conveniente, tener un plan de negocios que seguir. Una vez hecho esto, se puede decir que el negocio en cuestión se ha convertido en una empresa.

    Referencias

  • ¿Cuál es la diferencia entre Empresa Multinacional y Empresa Internacional?

    ¿Cuál es la diferencia entre Empresa Multinacional y Empresa Internacional?

    Diferencia entre Empresa Multinacional y Empresa INternacional
    Imagen de Samson

    Existe una confusión generalizada alrededor de los términos empresa multinacional y empresa internacional. Si bien, ambas tienen actividad fuera de sus países de origen, no son lo mismo.

    Tabla de comparación

    Empresa Multinacional
    Empresa Internacional
    ¿Qué es? Por un lado, una empresa multinacional es una empresa que tiene un enfoque mundial dentro de los mercados. Además, cuenta con operaciones de producción en dos o más países.  Esto implica que cuenten con inversión en países fuera de su país de origen. También se le conoce como (empresa) transnacional. Contrario a lo que se cree, una empresa multinacional y una internacional no son lo mismo. Una empresa internacional se proyecta más bien como una empresa exportadora  o importadora exclusivamente. No suele contar con inversiones en otros países. Todas las empresas multinacionales son internacionales sin embargo no todas las internacionales son multinacionales.
    Características
    • En cuanto a las empresas multinacionales, estas generan oportunidades de negocio y empleos el país al que llegan.
    • Además, buscan constantemente la manera de adaptarse al mercado meta, tomando en cuenta las necesidades específicas del país que lo recibe.
    • Suelen ser de gran tamaño.
    • Por otro lado, las empresas internacionales se enfocan solamente en exportar (o importar) algún bien.
    • Además, no poseen una presencia realmente relevante en el país destino.
    • Finalmente, no están particularmente interesadas en adaptar sus productos a las necesidades específicas del país que lo recibe.
    • Tamaño grande a mediano.
    Ejemplos Empresas como McDonalds, Toyota, Ford, Samsung, Apple, Sony, Shell, etc, son de los ejemplos más representativos de una empresa internacional. En cuanto a las empresas internacionales, cada vez existen menos de estas. Sin embargo algunos ejemplos válidos podrían incluir a las marcas de productos de lujo, como Chanel, Versace, etc.

    Referencias

  • ¿Qué es una Empresa Internacional?

    ¿Qué es una Empresa Internacional?

    ¿Qué es una Empresa Internacional?
    Imagen de Ali Yahya

    Una empresa internacional es aquella que tiene un enfoque o proyección mundial en los mercados. Esto quiere decir que tiene presencia en dos o más países además de su país de origen. Las empresas internacionales suelen ser empresas de tamaño grande a mediano.

    La mayoría de las veces este concepto se intercambia indistintamente con los de empresa transnacional y empresa multinacional. Si bien para muchos expertos se trata de lo mismo, otros defienden la idea de que aunque pequeñas, si existen diferencias entre estos.

    De acuerdo con estos últimos, una empresa internacional no genera oportunidades de negocio de peso en el país al que llega. Esto quiere decir que no produce en sus países destino lo que vende, sino que lo exporta e importa del país donde se produce o manufactura para después venderlo. La inversión que una empresa internacional (Rolex) hace a su llegada a otro país no se compara con aquella que una multinacional (Hyundai) hace. Esto significa que una empresa internacional no tiene una presencia verdaderamente importante o relevante en su país destino.

    Un ejemplo de empresas que podrían ser clasificadas como internacionales son las marcas de lujo. Cabe mencionar que este tipo de empresas se mantienen o van a la baja, contrario a las multinacionales que tienden a crecer y expandirse a más mercados, llevando inversiones, generando miles de empleos e influyendo a las economías locales.

    Referencias