Autor: Isabel Mejia

  • quien regula a quien? NIC, NIIF, IAS, IFRS, GAAP, etc

    ¿Quién pone las reglas en contabilidad? Una guía rápida a NIC, NIIF, GAAP y más

    En finanzas y contabilidad, es común encontrarse con una sopa de letras: NIC, NIIF, IAS, IFRS, GAAP. Son los diferentes conjuntos de reglas que dictan cómo las empresas preparan y presentan su información financiera. Pero, ¿quién las crea y cómo se relacionan entre sí? Saber esto ayuda a inversionistas, contadores y a cualquiera que quiera entender la salud de una empresa.

    El estándar global: De las NIC a las NIIF

    Para entender el panorama internacional, necesitamos conocer a dos organismos: el IASC y el IASB.

    Las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), o International Accounting Standards (IAS) en inglés, surgieron entre 1973 y 2001. Las creó el Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASC) para establecer un lenguaje contable común a nivel mundial.

    En 2001, el IASC se reestructuró y fue reemplazado por la Junta de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés, International Accounting Standards Board). Este nuevo organismo, con sede en Londres, adoptó las NIC que ya existían y empezó a emitir sus propios estándares, que hoy conocemos como Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), o International Financial Reporting Standards (IFRS) en inglés.

    Entonces, ¿cómo se relacionan? Las NIIF no reemplazaron a las NIC de la noche a la mañana. El IASB siguió desarrollando las normas, así que hoy, el conjunto completo de estándares internacionales incluye tanto las NIIF como las NIC que todavía aplican. Las NIIF son, en realidad, la continuación y actualización de las normas contables internacionales. Actualmente, más de 120 países las usan (sea obligatorio o permitido), lo que facilita comparar la información financiera entre empresas de distintas nacionalidades.

    El gigante americano: Los US GAAP

    Del otro lado del Atlántico están los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados en Estados Unidos (US GAAP). Este es el marco que usan las empresas que operan y cotizan en las bolsas de valores de EE. UU.

    El Directorio de Estándares de Contabilidad Financiera (FASB, por sus siglas en inglés, Financial Accounting Standards Board) es el principal responsable de emitir y actualizar los US GAAP. Otras instituciones, como la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), también regulan estos principios. Históricamente, los US GAAP son muy detallados y rigurosos, a diferencia del enfoque más basado en principios de las NIIF.

    El esfuerzo por un lenguaje único: La convergencia

    Durante años, se ha buscado que los US GAAP y las NIIF converjan. El IASB y el FASB han trabajado juntos en proyectos para armonizar sus normas y crear un único conjunto de estándares globales.

    Aunque ha habido avances en temas como el reconocimiento de ingresos, todavía hay diferencias. Esto implica que una misma operación puede registrarse de forma distinta si una empresa reporta bajo NIIF o US GAAP. En 2008, la SEC evaluó que Estados Unidos adoptara las NIIF, pero la convergencia total sigue pendiente.

    ¿Y en México? Las NIF

    En México, el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) es el organismo que emite la normatividad contable. Este consejo publica las Normas de Información Financiera (NIF), que son el marco legal que deben seguir las empresas mexicanas para elaborar sus estados financieros.

    El CINIF busca armonizar las normas contables locales y alinearlas lo más posible con las NIIF. Esto significa que, aunque México tiene su propio conjunto de normas, estas coinciden en gran medida con los estándares globales del IASB.

    Para recapitular, así se ve la regulación contable:

    • Global: El IASB emite las NIIF (IFRS), que se desarrollaron a partir de las antiguas NIC (IAS).
    • Estados Unidos: El FASB es el principal creador de los US GAAP.
    • México: El CINIF emite las NIF, las cuales se alinean con las NIIF.

    Entender esta estructura permite a inversionistas y profesionales financieros interpretar mejor los estados financieros y tomar decisiones más sólidas en el contexto global actual.

  • RSC: Tu Guía Esencial para Entender la Responsabilidad Social Corporativa

    RSC: Tu Guía Esencial para Entender la Responsabilidad Social Corporativa

    La Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Más que Buenas Intenciones

    Hoy, las empresas tienen un papel que va más allá de solo generar ganancias. Aquí es donde entra la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), una forma de operar que busca un equilibrio entre los resultados económicos y el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

    Entonces, ¿qué implica realmente ser una empresa «socialmente responsable»? Significa que la compañía, de forma voluntaria, busca mejorar los aspectos sociales, económicos y ambientales, incorporando estas prioridades en sus operaciones diarias y en su relación con su comunidad.

    ¿Cómo funciona en la práctica?

    La RSC va más allá de la teoría. Se traduce en acciones claras: desde ajustar procesos para contaminar menos, hasta implementar políticas laborales que impulsen la igualdad y el crecimiento de sus trabajadores. Las empresas desarrollan programas de voluntariado, invierten en proyectos sociales o filantrópicos para generar un impacto positivo.

    Para que una estrategia de RSC funcione de verdad, debe venir de un compromiso genuino de la empresa. No son acciones aisladas, sino un enfoque que involucra a todas las áreas del negocio y, por supuesto, cumple con las leyes.

    Las caras de la RSC

    La Responsabilidad Social Corporativa se manifiesta en cuatro áreas principales. Todas buscan que el crecimiento de la empresa vaya de la mano con un impacto positivo en el entorno.

    1. Responsabilidad Ambiental

    Esta se enfoca en que las empresas operen de forma que impacten lo menos posible el planeta. Es decir, buscan reducir su huella ecológica. Esto incluye desde bajar las emisiones de carbono, hasta gestionar mejor los recursos naturales, reciclar o usar energías renovables.

    2. Responsabilidad Ética

    Aquí la empresa se compromete a operar con justicia hacia todos: sus empleados, clientes, proveedores y accionistas. Algunos ejemplos claros son ofrecer un salario mínimo superior al establecido por ley, asegurarse de que sus materias primas provengan de fuentes éticas y mantener una comunicación totalmente transparente.

    3. Responsabilidad Filantrópica

    Aquí, la empresa participa activamente en el bienestar de su comunidad. Ya sea con donaciones, programas de voluntariado o apoyando iniciativas locales, su objetivo es generar un cambio positivo en áreas como la educación, la salud o el desarrollo socioeconómico.

    4. Responsabilidad Financiera

    Se trata de cómo la empresa gestiona sus recursos: de forma sostenible, transparente y ética. No solo busca ser rentable, sino que lo hace beneficiando a la sociedad y al medio ambiente, asegurando su operación a largo plazo.

    Beneficios mutuos de la RSC

    La RSC trae ventajas para la sociedad y también para la propia empresa. Una compañía socialmente responsable mejora su reputación y la imagen de su marca, creando mayor confianza y lealtad en sus clientes.

    Internamente, fomenta un mejor ambiente de trabajo, ayuda a atraer y retener talento, y puede hacer que la empresa sea más eficiente. Para la sociedad, los resultados son directos: impulsa el desarrollo sostenible, cuida los recursos naturales y mejora la calidad de vida en las comunidades.

    En México, empresas como Grupo Bimbo, que invierte en sostenibilidad y alimentación saludable, o Cemex, que trabaja en reducir sus emisiones de carbono, son prueba de cómo la RSC puede ser parte del ADN de un negocio.